
Y los que escapen de la espada volverán de la tierra de Egipto a la tierra de Judá, pocos hombres; sabrá, pues, todo el resto de Judá que ha entrado en Egipto a morar allí, la palabra de quién ha de permanecer: si la mía, o la suya.. (Jeremías 44:28)
Jeremias, profeta de Dios, había hablado una y otra y otra vez mas al pueblo de Dios para que se arrepintiesen de sus malos caminos, pero también para que obedezcan a sus palabras, cuando por medio del profeta les decía que salgan de algún lugar o que vayan a otro mas, pero ellos no quisieron escuchar a Dios e hicieron lo que a ellos les parecía mejor.
Afortunadamente La Biblia aclara que nuestros planes no son como los planes de Dios, y que nuestros pensamientos no son como los pensamientos de Dios; y digo afortunadamente porque muchas veces nuestros caminos que nos parecen rectos tienen un final de perdición y esto fue exactamente lo que le paso a los habitantes de Juda y Jerusalen que no quisieron obedecer a Dios y mas bien retaron al profeta diciéndole que no harían lo que Dios decía sino lo que ellos decían.
No podemos ir contra Dios jejejejeje seria lo mas estúpido que podríamos hacer, seria como dar cabezazos en un aguijón de fierro, pero lamentablemente eso hizo Juda y Jerusalen, lo cual llevo a Dios a decirles "Ya veremos quien tiene la ultima palabra".
Nunca te pongas en esa situación, en la obediencia a Dios esta la bendición ;)
Dios te bendiga!!!
Atte: Jose Osman
